Hört der Regen auf Strasse zu füllen

Archivo para noviembre, 2011

Lo que no te conté en este tiempo

Estás allí y en donde sea

Uno

Mi promesa de aprender a hablar inglés ya va encaminada, aunque está llena de tropezones y escollos; aunque se me está dando mejor de lo que esperaba.

Dos

Mi promesa con respecto al alemán está pausada, pero no por eso no la cumpliré. Te dije que hablaríamos en alemán algún día y lo haremos. En un futuro será posible y no necesitaremos de aviones, ciudades o casas en común para hacerlo. Podremos hablar en cada momento y en cada lugar; no me cabe duda. Por ahora seguimos con el castellano.

Tres

No hay por qué preocuparse por la universidad, va bastante bien. Ya lo verás en un par de años. Sé que estarás allí, de eso tampoco me cabe duda.

Cuatro

La segunda parte del libro “La Caída de los Gigantes” de Ken Follet, que va a estar ambientado en La Segunda Guerra Mundial, ya no te lo podré regalar, tal como te lo prometí. Me imagino que tú tendrás la posibilidad de leerlo primero que yo; seguro ya habrá tiempo de discutirlo y darte mis impresiones. Sé que te gustará.

Cinco

Me quedé con las ganas de la tan ansiada revancha en las cartas. Tú siempre me ganaste. Contigo no se dio eso de que “el alumno superó al maestro”. Aunque tengo que decir que ahora que lo pienso bien muchas veces intentaste dejarme ganar, pero el azar en las cartas nunca me favorece y casi siempre me derrotaste en eso de hacer tríos y escaleras con las cartas del “mismo color y pica”. Fueron las mejores derrotas de toda mi vida.

Seis

Te intenté llevar por el camino de la literatura de Vargas Llosa, pero rechazaste al Premio Nóbel peruano argumentando que sus historias y sus maneras de describir las acciones eran muy pesadas y tendían a ser “cansonas”. No importa, la verdad por delante

Siete

De García Márquez decías que era un viejo baboso, morboso y que sus libros eran muy fuertes; aunque siempre me azuzaste a leer Cien años de Soledad porque “era un libro que uno no se puede morir sin dejar de leérselo”. Tenías razón. Lo haré, algún día lo leeré.

 

Ocho

Ahora que tienes acceso directo con el santísimo, por favor no se te olvide pedirle que nos eche una manito con las próximas elecciones presidenciales; yo sé que tú querías democracia y que anhelabas los mismos resultados que yo. Sé que tratarás de ayudarnos, no me cabe la menor duda.

Nueve

Nunca te leí lo que escribí de ti. Ahora sé que lo podrás hacer cuando quieras. Cambié un par de cositas, espero que sea de tú agrado. Con ese escrito logré 80 visitas en mi blog, todo un record para mí. Gracias.

Diez

¿A quién habrá que buscar ahora al aeropuerto?

Once

Las pfannkuchen nunca volverán a saber igual.

Doce

¿Quién me volverá a dar helado a escondidas?

Trece

¿Quién me regalará a escondidas las cosas que mi papá no me compra? “Vaya mijito, pague con esto en la otra caja y que su papá no vea”, solía decir.

Catorce

Ich liebe dich. Auf Wiedersehen, oma.

Quince

“Desde el parto ya comparto/compartimos la epidemia de este síndrome de la caducidad…”

Ricardo Arjona.

Pronto nos veremos…

La democracia en vivo

La venezuela del futuro

En los pasillos y aulas de mi universidad no se hablaba de otro tema que no fuera este. Cuando el lunes llegó, mis compañeros y yo nos sentamos desde las doce del mediodía a las afueras del Aula Magna para tener la seguridad que entraríamos a ver el debate. Mientras se nos sumaban más y más estudiantes a la cola, en el ambiente ya se respiraba política y el intercambio de puntos de vista no se hizo esperar.

A mí María Corina no me gusta, me parece como falsa, aunque es verdad que es una mujer muy preparada– decía uno.  ¿Cómo es posible que Pablo Pérez haya hecho ese show de pasarse de tragos la semana pasada?– se preguntaba otro. Yo votaré por Capriles, Miranda está como está gracias a su buena labor– exclamó una chama que se encontraba a unos metros de mí. Y obviamente, no faltó la mujer que reseñara que se volvía loca por Leopoldo López y envidiaba a muerte a su esposa. La democracia es así, da para todo- pensé, alegre por las posturas de los estudiantes.

A las dos de la tarde, mientras las opiniones seguían regándose por la fila, el clima hizo de las suyas y, de la nada, comenzó a caer un palo de agua fortísimo que nos obligó a refugiarnos donde pudiéramos mientras que aquel diluvio cesaba. La cola se desarmó y la organización de la misma se vino abajo; por suerte, nos pudimos poner de acuerdo y nos marcamos unos números en las manos para saber el orden de llegada y premiar aquellos- como yo- que pernotábamos a las afueras del Aula Magna desde una hora casi inverosímil.

La incomodidad de la lluvia y las pocas respuestas de los encargados del protocolo para responder nuestras inquietudes comenzaron a caldear los ánimos. A las tres de la tarde ya las caras largas se veían y las interrogantes de cuándo nos iban a dar nuestras entradas se repetían una y otra vez. Pocos minutos después, una chica con aspecto trajinado nos informó que a las cuatro de la tarde comenzarían a repartir las entradas para que luego volviéramos a las seis y media para entrar al Aula.

A la hora antes dicha nadie salió a darnos ningunas entradas y todos los que estábamos en la fila nos sentíamos engañados. Alguien atrás gritó Denme mi entrada, carajo y justo en ese instante la paciencia se acabó. Varios alumnos se pusieron de acuerdo e improvisaron algunas consignas Organización, no televisión- gritaban,  y los demás apoyamos ese grito de guerra mientras que los muchachos de protocolo se veían las caras incrédulos al vernos tan molestos.

A las cuatro y media seguíamos sin tener respuestas con respecto a las entradas,  y en un ataque de furia grité: La burocracia chavista funciona mejor que esta vaina, no joda y algunos me miraron perplejos mientras otros esbozaron una sonrisa aplaudiendo mi ocurrencia. Allí las consignas volvieron a escucharse y volví a ver en las miradas de la gente de protocolo la preocupación de saber que si no nos resolvían el problema ya,  el asunto se les iría de las manos.

Para colmo de males, mi amiga de al lado me dice: Chávez está encadenado, ahora no sabremos si dejará que se vea el debate en señal abierta. Que se puede esperar de un castrista como este– pensé.

A las cinco, como nadie nos daba respuesta aún, les volví a gritar En esta vaina se hace más cola que en Cuba, carajo y mis amigos me invitaron a tranquilizarme  porque mi lenguaje- sin contar unas cuantas groserías gritadas anteriormente- me podrían valer la negativa de la organización a dejarme pasar.  Algunos minutos después,  llegó la chama con las entradas en las manos y explicó que, por ahora, solo entregaría 64. No eran todas, pero ya comenzaban a respondernos después de 5 horas de espera.

Yo fui el número 4 y me entregaron la entrada casi al instante.  Con la cabeza todavía caliente- por momentos me sentí en una fila para comprar en mercal- me fui con mis amigos a almorzar y esperar con ansias las seis y media para entrar al Aula Magna. Cuando volvimos de comer,  nos encontramos al representante estudiantil tratando de explicarle a una decena de estudiantes furibundos que ya las entradas se habían acabado y que no iba a ser posible dejarlos entrar porque ya no había más espacio.

El representante estudiantil les explicó que podrían ver el debate por televisión en las diferentes aulas previstas por toda la universidad, pero obviamente los estudiantes lo querían ver en vivo dentro del Aula. No les supieron dar respuestas y muchos allí se quedaron gritando y diciendo que no era posible que se le cerrara las puertas a los estudiantes en un debate estudiantil dentro de una universidad.

Yo los apoyé y me pareció increíble que no los dejaran pasar, pero cuando entré al Aula Magna me di cuenta que allí no cabía ni un alfiler y que de verdad no había espacio para nadie más. Lo que sí está claro es que para los próximos debates deberán darles más espacio a los estudiantes; fue un problema de organización que ojalá no se repita. Lo que más derecho tienen son los estudiantes y eso es indiscutible.

Cuando me senté junto con mis compañeros, en la tarima estaba Pablo Pérez probando su micrófono. Es un hombre alto, grueso, de presencia imponente y, según los zulianos, un buen gobernador. Luego, mientras conversaba trivialidades con mis amigos, Diego Arria apareció, se acercó a su micrófono, le dijo un par de cosas a algún técnico, nos saludó a todos y luego se fue. Lo aplaudimos mientras se marchaba.

Luego de Diego Arria entró María Corina Machado. Sonrió segura, alegre, encantadora y vestida sobria pero elegantemente. Se acercó al micrófono, nos saludo, volvió a sonreír y se fue. Esta es una mujer con guáramo, en serio– pensé. Capriles entró después de ella unos minutos después. No llevaba corbata, saludó a los técnicos que ajustaban las luces y los micrófonos, sonrió y nos saludó efusivamente a todos. Algunos gritaron Se ve, se siente, Capriles presidente, volvió a sonreír y se marchó.

Por último, llegaría Leopoldo López. Vestido con elegancia y de la mano de su mujer. Hizo lo mismo que todos los candidatos, pero antes de irse se acercó a su esposa, la abrazó y salió de la tarima junto a ella. Una jugada política inteligente esa de demostrar amor y unión familiar– pensé. Luego mi amiga me dijo: Acabo de leer en el twitter que Chávez ya no está encadenado; el país podrá ver el debate.

El debate comenzaría a las ocho y media de la noche pero, diez minutos antes de que empezara,  todavía se podían escuchar los gritos de inconformidad de los estudiantes que no pudieron entrar al Aula Magna. Es verdad que no pudieron entrar, pero no puede haber mayor muestra que esta que los estudiantes queremos debate, democracia, distintas opiniones y consenso. Su frustración por no haber podido asistir lo demuestra.

El acto comenzó puntual, los temas a tratar fueron la seguridad, la educación y el empleo. Escuchaba las propuestas de cada uno de los candidatos mientras varios amigos me mandaban mensajes de texto diciéndome que me habían visto por televisión cuando las cámaras enfocaban al público. Me alegré por mis segundos de fama en la televisión mientras no terminaba de caer en cuenta que yo estaba ahí, viendo con mis propios ojos, un debate democrático entre cinco candidatos que luchan por llegar a la presidencia, en contraposición a los últimos trece años que he visto a Chávez hablando solo en sus mítines infinitos. Esta es la Venezuela del futuro- pensé, mientras veía a María Corina Machado responder una de las preguntas.

A pesar de las críticas chavistas de que los candidatos no están en ninguna mesa de la unidad sino en la mesa de la ultraderecha o del imperialismo, las propuestas de los candidatos dejaron más que claro que existen muchísimos puntos en común entre ellos para tratar las problemáticas del país y que,  a pesar de que sean de diferentes partidos, el camino que ellos vislumbran para Venezuela es  bastante parecido el uno del otro. La unidad existe, duélale a quien le duela.

Casi todos dieron las mismas soluciones- excepto con detalles- para los problemas del país: Desarmar a los delincuentes, cárceles eficientes que sirvan para la reinserción social, depuración de los entes de seguridad, activación de la economía con apoyo de la propiedad privada, incentivar a los muchachos a ser educadores, mejorar los sueldos a los médicos, policías y profesores, revisión de los acuerdos comerciales con Cuba, China… en fin, nada más sensato y obvio teniendo en cuenta el país en el que estamos viviendo.

El debate duró poco más de una hora y media. Al final del mismo, los candidatos se tomaron de las manos, se acercaron al público y se despidieron de nosotros, nunca soltándose de las manos.

Sé que presencié el debate democrático más importante en los últimos años en este país, y al ver a los estudiantes peleando por entrar al Aula Magna, al ver a los candidatos dar sus respuestas, al vivir el país en que estamos viviendo y observar que Chávez lo único que ofrece es demagogia y populismo, sé que existe un camino y que desde ya lo estamos forjando.

¡Porque hay una mejor Venezuela!

Pronto nos veremos…

Mi cita con la admiración

La luchadora de los derechos de la mujer

La veo caminar con su paso lento pero firme por los pasillos de mi universidad.  La mayoría de las veces carga un manojo de exámenes en una mano y en la otra su bolso. Viste elegantemente y en su mirada se nota un aire de sabiduría y de cavilaciones constantes.

Tuve el honor de disfrutar de sus clases y de haber tenido grandes charlas políticas con ella. Una vez me contó el día que conoció a Fidel Castro o sus idas y venidas en las Naciones Unidas, y también sus experiencias en los países que ha visitado.

La conseguí en el último piso de módulo tres explicándoles a sus alumnos algo sobre las elecciones primarias de la MUD, y entré en el aula para pedirle que me regalara una entrevista. Aceptó gustosa y apenas aquellos alumnos cruzaron la puerta me invitó a sentarme y la charla comenzó.

Le expliqué que la entrevista se basaba en las medidas internacionales que debería tomar  el candidato de la oposición si este lograba ganar las próximas elecciones presidenciales. Ella es Mercedes Pulido:  Psicóloga social, profesora en la UCAB, fue Ministra de la Mujer, logró la aprobación de la Reforma del Código Civil que facilitó los derechos de la mujer y la igualdad de todos los hijos ante la ley. Fue Subsecretaria  General de las Naciones Unidas y siendo presidenta de la Junta Ejecutiva de la UNICEF impulsó los derechos del niño.

Esta es mi profesora, y he aquí sus respuestas:

¿Qué tiene que hacer, en una hipotética gestión presidencial, el candidato de la MUD para recuperar las relaciones internacionales con una potencia tan importante como lo es Estados Unidos?

Bueno, la verdad es que en la pregunta hay como un doble filo. Las relaciones, vamos a decir cordiales, que habría que recuperar dependen mucho de la capacidad de diálogo y aceptación. Yo te diría cumplimiento de los acuerdos internacionales a los que han llegado los países, como en el campo de las drogas, de la seguridad y  en cuestiones de la libertad de opinión, que es fundamental.

Ahora, eso implica también la necesidad de establecer áreas comunes de interés e importancia. En esas áreas comunes de interés e intercambio estaría el apoyo, vamos a decir, a acuerdos económicos y acuerdos sociales. En el caso de Estados Unidos no tenemos problemas serios de inmigración como los tienen  en Centroamérica, pero sí tenemos problemas de seguridad en todo lo que se refiere a la inseguridad con las guerrillas y todo eso.

El otro punto a tener en cuenta es la capacidad de fortalecer nuestro sistema internacional y nuestro sistema diplomático internacional con los grupos que están surgiendo, no solo en las naciones unidas, Fondo Monetario, Banco Interamericano o en el Banco Mundial, sino con los grupos europeos y grupos asiáticos.

Para nosotros es fundamental el retorno a la CAN, la Corporación Andina, ¿Por qué? Porque el pacífico se está convirtiendo en el gran punto de intercambio comercial.

Profe, para nadie es un secreto que en los últimos años Colombia y Venezuela han tenido unas relaciones bastante conflictivas ¿Con Santos en la presidencia esa problemática se acabó? ¿Se volvió ya a la normalidad? El posible ganador de la MUD a las elecciones ¿Qué cosas debe cambiar o restituir de las relaciones que antes eran muy buenas y ahora no lo son tanto?

Bueno, lo fundamental es que esté comprometido con todos los acuerdos comerciales y el mantenimiento de sus compromisos. En el caso con Colombia siempre va a ser problemático porque todas las relaciones de los países con todos los vecinos siempre son problemáticas. Brasil tiene problemas con Bolivia, Chile y Perú también tienen, nosotros tenemos problemas con el Esequivo y tenemos problemas con puntos geográficos importantísimos que dan salida al Caribe.

¿Qué es lo que tiene que hacer Venezuela con Colombia? Aceptar que queramos o no vamos a tener que vivir cercanos siempre y que queramos o no tenemos en común puntos complementarios. No te olvides que la migración de los venezolanos a Colombia ha sido muy alta y que la inmersión venezolana en Colombia también ha sido muy alta en los últimos años.

Venezuela tiene la tradición y la experiencia de un mundo polivalente.  Colombia en ese sentido es mucho más circunscripta hacia sus propias reglas- vamos a decir- tiene más dificultades y es más sistemático, pero menos abiertos al intercambio, pero eso ha cambiado en estos días. Es probable que hoy en día todos estos tratados de libre comercio tengan que involucrar a terceros.

Venezuela tuvo un espacio importante con el grupo de Río, que eran México, Venezuela y Brasil, que era un piso a las relaciones latinoamericanas, y esa es una integración que poco a poco debe construirse al ámbito político y no solo económico.

Profe ¿Qué debería hacer ese candidato ganador de la MUD con respecto a las relaciones diplomáticas, económicas y políticas con esos gobiernos de dudosa procedencia democrática con lo son Cuba, Corea del Norte o Nicaragua?

Mira, por ejemplo el presidente Caldera renovó las relaciones con Cuba y con Corea porque una cosa es que tú reconozcas unos países, pero eso no quiere decir que reconozcas los sistemas de gobiernos que existen en ellos.

¿No tiene que ir una cosa de la mano con otra?

No necesariamente tiene que ir de la mano una cosa con otra, te lo voy a poner en un ejemplo: En el caso de Venezuela y Chile,  Venezuela reconoció a Pinochet, pero fue la misma Venezuela la que le dio salida y le dio la protección a más de diez mil chilenos que huían de la dictadura, y lo hizo en nombre de los acuerdos democráticos.

Para nadie es un secreto que en el caso que Chávez pierda las elecciones del año que viene lo que se va a venir en este país es un proceso de transición político y económico fuerte. Para que esa transición también se refleje en el ámbito internacional ¿Qué países debe tener Venezuela como aliados para que nos ayuden a sacar ese proceso adelante?

Yo creo que no es solamente el país, sino que también yo creo que nuestra credibilidad va en función de nuestro esfuerzo  por reconocer las nuevas realidades de los demás países y lograr apoyos mutuos en intereses comunes. América latina tiene muchos intereses comunes y uno de ellos es indudablemente el narcotráfico.

Tú hablas de transición, y yo creo que Venezuela es un Estado narcotraficante que va a tener la necesidad de ser apoyado por otros países, pero también deberá jugar cercanamente con todos aquellos que tienen este problema,  sino podríamos llegar a una situación como la de México.

El otro punto es que nosotros tenemos una situación de pobreza que no depende solamente de los ingresos económicos sino también de la capacidad de establecer nuevas instituciones que lleguen a la gente. El consenso de Washington, que se utilizó en los primeros años de los noventa, tenía el problema de reducir el Estado, y al reducir al Estado se achican los canales para llegarle a la gente.

Yo creo que nosotros debemos tener muy claro que tenemos que ir a reglas internaciones, y también nacionales, que nos permitan que nuestros problemas sean combatidos. Un hecho fue la última reunión de los derechos humanos en Venezuela, en donde nuestro país fue severamente cuestionado por naciones desarrolladas y subdesarrolladas, básicamente por la falta de seriedad en lo que se refiere a las libertades. Venezuela debe recuperar esa seriedad y reconocer las reglas internacionales.

Profe, El gobierno de Chávez ha tenido, digamos, ese “lado oscuro y desconocido” en lo que se refiere a sus negocios con países con China o Cuba.  A la isla caribeña se le da más de 50mil barriles de petróleo diarios y China entre 250mil y 300mil barriles ¿El posible ganador de la MUD deberá respetar estos tratados y acuerdos firmados con estos países?

Tendrá que revisarlos y respetarlos en aquellos casos donde esté justificado. Se tienen que revisar y probablemente la legalidad de esos acuerdos será muy espuria porque ninguno de ellos ha pasado directamente por el congreso o el parlamento. Pero hay una situación peor, nosotros le dimos un aporte al fondo libio, que lo manejaba directamente el gobierno de  Ghadaffi ¿Dónde están esos recursos y a cuáles paraísos fiscales fueron a dar? Esos son elementos importantes.

Tú me estás haciendo una observación que yo te voy a responder con otra pregunta ¿Se puede hablar hoy en día de soberanías absolutas? ¿Puedes hablar hoy en día de que no hay permeabilización de la información?  Tú tienes que ir a visiones mucho más integradas y mucho más, como la Unión Europea, de defensa ante problemas comunes.

Por último profe ¿Cómo se puede justificar, si es esa la palabra que se puede utilizar, que un gobierno que se autoproclama como socialista, antiimperialista y de izquierda le venda millones de barriles de petróleo a una potencia internacional como lo es Estados Unidos?

Bueno, si hablamos de imperialismo China también es imperialista; entonces eso del imperialismo es un slogan que me permite a mí hacer lo que yo quiera y cohesionar internamente un nacionalismo, pero tú lo has sentido que eso nadie se lo cree, no solamente porque Estados Unidos es el único país que le paga en efectivo el petróleo a Venezuela, sino porque el imperialismo ya es relativo ¿Qué imperio puede decir hoy en día que subsiste por sí solo? Ninguno.

Pronto nos veremos…

Mis razones

Una de mis razones para pensar diferente

Uno

En la clase de información internacional se arman unos debates políticos alucinantes. Nuestros puntos de vista se encuentran, peleamos por defenderlos, discutimos y la mayoría de las veces alcanzamos puntos encontrados que nos llevan al consenso. Todos llegamos siempre a la conclusión de que somos unos demócratas convencidos y unos fieles defensores de este sistema político.

Periodismo: Fuiste, eres y serás, por el resto de los días, la mejor opción.

Dos

En la misma clase discutimos sobre la problemática de Medio Oriente y el derrocamiento de Ghadaffi. Los puntos de vista son variados, pero a mí me alegra mucho que un sujeto que lleva más de 40 años en el poder sea derrocado y exista la posibilidad de instaurar la democracia en ese país. El mundo fue y es mejor después que murieron Mussolini, Hitler, Bin Laden…  y- no me cabe la menor duda- este planeta es mejor desde que Ghadaffi murió.

Tres

Muchos amigos izquierdosos me dicen que yo no tengo el conocimiento y la legitimidad para opinar sobre Cuba. Me dicen que su problemática es mucho más compleja que mis conclusiones y “prejuicios” apresurados  y que hasta que yo no vaya al país caribeño no tendré derecho a criticar la dictadura castrista.

Ellos tienen razón en decir que yo no soy un especialista y muchísimo menos un historiador como para hablar con total propiedad sobre el gobierno de los hermanitos Castro, pero ¿Acaso habrá que ser un genio para criticar un régimen que lleva 50 años en el poder? ¿Qué no permite la libertad de prensa? ¿Qué tiene presos de conciencia? ¿Qué  le prohíbe la salida de su país a sus propios ciudadanos? ¿Un país donde no hay partidos políticos? ¿Dónde la alternabilidad en el poder es algo omitido e inaceptable? ¿Dónde todo lo malo es culpa del “imperio” y no se aceptan errores?

Discúlpenme ustedes,  queridos amigos soñadores ¿Habrá que ir a Cuba o ser un experto para darse cuenta de algo que está tan a la vista? ¿Cómo se puede defender lo indefendible? ¿Cómo proteger a los hermanitos Castro con ese tipo de argumentos? Ustedes engáñense como quieran, para mí el panorama está muy claro.

Cuatro

En estos días vi una antigua entrevista que un periodista le hizo a Silvio Rodríguez. El periodista le preguntó al cantautor cubano que cómo era posible que Cuba fuera una democracia si en aquel país no había libertades ni partidos políticos.

El cantante respondió que Cuba era un caso especial porque a ellos no les interesaba tener una “democracia clásica” sino que ellos habían desarrollado una cosa que él denominó “democracia socialista”. Ahora bien, yo me pregunto: Silvio ¿Con qué se come eso de la democracia socialista? ¿Desde cuándo la democracia es un traje a la medida donde se achica o se estira dependiendo de las circunstancias o de los delirios del caudillo?

Si alguien sabe explicarme cómo es eso de la “democracia socialista” que me escriba y me explique. Seré todo oído.

Desde mi humilde opinión, la ecuación es muy simple: Democracia socialista = Eufemismo de dictadura.

Cinco

Otro de los países que el inteligentísimo de nuestro presidente protege y alaba a capa y espada es Corea del Norte. Dice que esa nación asiática es un ejemplo a seguir y que su sistema político es digno de apreciar ¿Sabrá nuestro capacitado presidente que Corea del Norte es el tercer país del mundo con el índice de desnutrición más alto de todo el planeta? ¿Entenderá Chávez lo que quiere decir esa estadística? Creo que sus manuales de marxismo no le enseñan ese tipo de cosas.

Y pensar que esos son los países aliados de Venezuela ¡Que Dios nos proteja!

Seis

No soy xenofóbico y respeto la cultura de todas las sociedades del planeta, aunque debo aceptar que los árabes generan en mí un poco de rechazo, el cual intento siempre controlar con cierta apatía y recordando las clases donde me enseñaron a ser tolerante.

Siéndoles sincero a todos ustedes, me cuesta mucho respetar una cultura en donde las mujeres son tratadas como un objeto y se les cercena todos sus derechos. En muchos países árabes las mujeres no pueden tener cuentas bancarias, manejar un carro, salir a la calle sin tener que taparse hasta las uñas de sus manos y pies  y a la hora de un abuso en contra de ellas la declaración de un hombre vale más que la de la mujer agredida.

Hay que entender que todas estas “costumbres” vienen de su religión, y está demás decir que estos sujetos son profundamente creyentes. Aunque soy un demócrata y respeto las creencias de cada quien, entro en un conflicto moral, ético y cultural cuando veo que en Francia, por ejemplo, un musulmán golpea o asesina a su mujer por quién sabe qué cosa sin sentido.

Me gusta la actitud que tomó Francia al decirle a estos sujetos que les importaba un carajo su cultura e indicarles a todos esos energúmenos que si quieren pegarles a sus mujeres que lo hagan en sus países porque en Europa eso no lo van a permitir jamás. Que Dios bendiga el buen juicio francés y del resto de países que piensan igual.

Siete

La inflación sube y sube y el gobierno cree que regulando los precios las cosas van a mejorar. Parece que todavía no se enteran que entre mayor demanda y menos oferta los precios siempre van a subir; cosas básicas de la economía que todos deberíamos saber, o bueno…eso creo.

Ahora la única manera de conseguir leche en polvo es comprándosela a los buhoneros a 80bs cuando el precio regulado ronda los 26bs. Como decía un artículo de opinión en El Nacional: Lo único que tiene de popular los precios regulados son los buhoneros.

Cosas de la revolución…

Pronto nos veremos…