Hört der Regen auf Strasse zu füllen

Archivo para enero, 2011

¿Acierto o error?

El inicio del clausura es un gran signo de interrogación para todos los hinchas del Caracas FC. Tras despedir el año con la nefasta noticia de que sus grandes referentes de siempre, como José Manuel Rey, Darío Figueroa, Jesús “La Pulga” Gómez y Luis Vera, abandonarían la institución por una decisión “Técnica y administrativa”, los presagios de los hinchas con respecto al futuro inmediato del equipo no son los mejores.

El presidente del conjunto de la capital, Phillip Valentiner, justificó la salida de los jugadores expresando que la prioridad del club era la “renovación” de la plantilla y comenzar a apostar por la cantera. Destacó también la importancia de “rejuvenecer” a la escuadra ya que la misma superaba con creces los treinta años de edad promedio.

Ahora bien, siendo infiel a las razones que lo llevaron a tomar esta medida, la directiva del club hizo oficial las contrataciones de nuevos jugadores, tales como Ángelo Peña, Nelson Barahona, Edward Jiménez y Víctor Abel Nazario. Aquí es donde comienzan a nacer las incongruencias.

¿Qué pasó con la dirigencia? ¿No se la iban a jugar con la cantera? Si iban a contratar a nuevos jugadores ¿Para que le dieron salida a los que ya estaban y rendían? Si bien, es cierto que con estas nuevas adquisiciones el promedio de edad del equipo disminuyó ¿No será esto un premio muy pírrico para todos riesgos que conlleva estructurar un nuevo ciclo?

El fútbol de hoy tiene la tendencia irreversible de ver a los jugadores de treinta años en adelante como un estorbo del que hay que deshacerse los más rápido que se pueda, y si es posible, sacando la mejor tajada económica que ofrezca el mejor postor. La sensación es ésa, que el Caracas FC le atacó el pánico de la edad y se deshizo de jugadores como Figueroa, Vera y Rey, que a pesar de sus más de treinta primaveras, corrían y transpiraban la camisa como adolescentes de dieciocho.

Esta temporada será trascendental para saber de qué está hecho este nuevo grupo de jugadores y si estarán a la altura de lo que representa jugar en la institución más grande el fútbol nacional. La Copa Libertadores está a la vuelta de la esquina y el Caracas FC deberá enfrentarla con la seriedad que exige su historia.

“Los partidos los ganan los jóvenes, pero los campeonatos los ganan los experimentados” reza un dicho muy utilizado en el mundo del fútbol. ¿Las nuevas contrataciones respaldadas con la cantera serán suficientes para conseguir los objetivos? O, por el contrario ¿Significarán la demostración de un grave error? Sólo el tiempo nos lo dirá.

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¿Estrategia o conciliación?

En algo están claro los politólogos de este país, y es que el comienzo de este nuevo año será crucial para todos los objetivos que tiene la oposición para intentar rescatar el país de esta catástrofe de gobierno que hace hasta lo imposible por cerrarle las puertas a la democracia y convertirnos en la nueva Cuba “Del siglo XXI”.

Tras unas navidades bien movidas debido al paquete de leyes que aprobó la Asamblea Nacional, que incluyó la Ley de universidades, donde se intentaba quitarle la autonomía a las mismas e imponerles un “Pensum Socialista” para así comenzar a forjar al “Nuevo Hombre”, los estudiantes, entre hallacas, perniles y sangría ya comenzábamos a organizarnos para, desde comienzos de enero, salir a la calle y protestar pacíficamente en contra de dicha ley.

Cuando ya los Centros de Estudiantes habían planificado asambleas en sus respectivas universidades y se les estaba poniendo fecha a las manifestaciones, de la nada, haciendo gala del político que no es y que no será jamás, el Presidente de la República aprovechó en uno de sus infinitos mítines para comunicarle al pueblo venezolano que la Ley de Universidades no sería llevada a cabo, “por ahora”, ya que después de “releerla” encontró incongruencias y contradicciones en la misma. ¡Oh por Dios! ¿Se dio cuenta el mandatario del graso error que estaba cometiendo? No lo creo.

Dicha noticia dejó petrificado a los estudiantes ¿Desde cuándo este gobierno se da cuenta de sus errores y los corrige? Así pues, los Centros de Estudiantes se quedaron con las pancartas hechas y con los pitos en las gavetas; ya no había necesidad de hacer ninguna manifestación ya que el Ejecutivo Nacional se le iluminó la mente y se había echado para atrás con la ley.

Días después, cuando aún el clima universitario estaba un poco caldeado por el “por ahora”, el Presidente terminó de poner pañitos de agua fría a la situación y dijo que la Ley, de manera definitiva, iba a hacer “engavetada” debido a su inviabilidad y a sus contradicciones.

Las preguntas que nos deberíamos hacer son simples ¿Fue una victoria de la oposición esta rectificación del gobierno? ¿El gobierno se dio cuenta de su error y lo corrigió? ¿Está intentado crear consenso el régimen con la oposición? ¿Hay un trasfondo en esta decisión? Las respuestas también son bastantes simples de conseguir.

No hay victoria para la oposición, porque si bien la ley fue eliminada, la Asamblea Nacional aprobó una cantidad inverosímil de leyes más a las cuales vamos a tener que hacer frente, y que sabemos que atentan en contra de la democracia. Por otra parte, es imposible pensar que este gobierno se pueda dar cuenta de nada, y mucho menos de sus errores, porque está de más decir que nuestro mandatario es un militar y los militares no están hecho ni para crear consenso ni para darse cuenta de nada; ellos sólo reciben y dan órdenes, no mucho más que eso.

A nuestro presidente le duele saber esto, por eso es que anda por ahí diciendo que él es un guerrillero y no sé qué tonterías más, pero entérese señor Chávez, no hay nada más de Derecha que los militares, y aunque le duela, usted fue uno de ellos.

Por razones obvias, por supuesto que hay un trasfondo en esta decisión; estamos a un año de las elecciones presidenciales y en las últimas votaciones el oficialismo se dio cuenta que la oposición tuvo más votos, así sea que ellos hayan llevado más diputados a la Asamblea. Esto es algo difícil de creer ¿Cómo es posible que la oposición teniendo más votos haya llevado menos diputados a la Asamblea? En este país donde las cucarachas vuelan, todo puede pasar.

El riesgo de implantar esa ley era muy grande para un gobierno que poco a poco pierde más votos y, por primera vez en mucho tiempo, siente como la oposición le respira en la nuca. Nada aquí fue cuestión de consenso o de replanteamiento, esto fue simplemente una estrategia política para preservar el poder y evitar riesgos innecesarios para los objetivos de régimen.

Para toda persona está más que claro que la pluralidad de pensamiento es la manera más óptima para crear profesionales y sacar adelante a un país. La ideologización de una corriente no es ni será la solución jamás para llevar a buen puerto a una nación. ¿De qué sirve atiborrar de conocimiento a una persona sino le damos las herramientas para cuestionar dicho conocimiento? Parece que plantearse esta pregunta no sale en ningún manual marxista de los cuales nuestro presidente hace gala de leer y estudiar a profundidad.

Que la ley haya sido engavetada es simplemente una pequeña victoria en una guerra que se ve muy cuesta arriba aún. El autoritarismo nos está tocando la puerta, y si nos confiamos creyendo que la cerradura aguantará sus embates, podría colarse por una ventana y negarse a salir. Los cubanos ya se acostumbraron a su presencia ¿nosotros tendremos que acostumbrarnos a ella? Espero que no.

Pronto nos veremos…

El arte blaugrana

Mientras se desarrollaba el partido entre el Deportivo La Coruña y el Barcelona F.C, en la tarde de hoy, pensé que el título adecuado para este artículo era: Las pinceladas blaugranas; pero en ese momento apenas se había acabado el primer tiempo y el Barca ganaba por la diferencia mínima en un partido de fricción, lucha, garra y esmero por parte del Deportivo. A pesar de que la posesión del balón era casi exclusiva del equipo culé, no podía quitarle mérito al conjunto gallego que dejaba la piel con cada pique y llegaba al límite con cada intento de hacer daño con las pocas armas que dispone contra una maquinaria de la talla del Barcelona.

Cuando quedaban pocos minutos para que el encuentro expirase, descubrí que no podía bautizar con ese nombre este texto: se quedaba demasiado corto. Me di cuenta que no estaba en presencia de pinceladas de buen fútbol sino que estaba enfrente de nada menos que no fuera La Capilla Sixtina de Miguel Ángel ¡Por Dios santísimo! ¡Cómo juega de bien el equipo de Barcelona!

De nada sirvió la entrega y las buenas intenciones del equipo blanquiazul, los blaugranas hacían transitar la pelota hasta los lugares más recónditos del campo con una soltura, frescura y facilidad pasmosa. El balón iba y venía de un píe a otro con una seguridad que no deja de impresionar; como si la número cinco fuese una extensión más del cuerpo de los jugadores y la sintieran tan suya como siente tan suyo la libertad un bohemio.

Messi, Xavi, Iniesta y compañía hacen ver tan fácil el fútbol que a veces pienso que están jugando una “caimanera” de niños en el barrio donde crecieron. En este deporte donde cada vez se le da menos libertades a los que saben con la pelota y donde cada día se cuadrícula más el balompié es raro ver a unos jugadores que jueguen con tanta soltura dentro del terreno de juego y se diviertan de la forma como lo hacen; es que hasta en eso se parecen a unos niños.

Por suerte para el resto de los equipos que se ilusionan con ganar títulos, existen la táctica y la disciplina, que pueden ser las principales armas para contrarrestar este derroche de fútbol que es el Barca, porque algo está más que claro: si sales a plantarle cara y a jugarle al uno a uno lo más probable es que te devuelvas a casa con el saco lleno.

Todo parece indicar que a este equipo no lo para nadie y que hay potencial de sobra para arrasar con la Liga de Campeones así como los tanques soviéticos arrasaron con los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Valiéndome del símil, la lucha está allí ¿Quién se va a animar a plantarle cara a este monstruo? Voluntariamente, creo que nadie.

Por mi parte, sólo me queda por decir:

Pronto nos veremos…

El incitador a la muerte

Creo que soy víctima de un espía. Siempre he sido un hombre bastante pesimista con respecto a la acogida que podría tener mi blog en todos mis amigos. Lastimosamente, no me faltó razón; son muy pocos los que me leen, y peor aún, los que comparten mi opinión. Pero como soy un demócrata a raja tabla acepto con resignación la negativa de mis allegados a leer mis artículos y mis opiniones.

Pensé que estos escritos plagados de crítica social, de odio al comunismo y al socialismo pasarían desapercibidos para los chavistas (o los come flores, como los cataloga uno de los profesores con el que he tenido el honor de ver clase), pero no fue así. Hace ya unos cuantos meses he tenido la sensación de estar en la Alemania Nazi y ser un judío perseguido por la SS o la Gestapo.

Como es lógico, el periodo Nazi, por suerte, desapareció hace ya más de cincuenta años y no es Hitler o el Tercer Reich el que me busca para darme caza y acallar mi verbo rebelde, sino que creo que hay un infiltrado chavista en mi urbanización y soy yo la víctima de su espionaje.

Ya sé qué pensarán que todo lo que estoy diciendo es algo inverosímil y que he visto muchos documentales de la Segunda Guerra Mundial o de la Rusia de Stalin, pero les aseguro que estoy en mis cabales. Acepto que hace poco terminé de leer un libro de Jhon Katzenbach llamado La Sombra, que trata sobre un asesino Nazi que va por el mundo matando judíos que sobrevivieron al Holocausto; pero ni los documentales ni el libro de este buen escritor han nublado en ningún momento mi buen juicio.

Ahora bien, ustedes se preguntarán por qué creo que estoy siendo vigilado; pues bien, he aquí la respuesta:Hace ya unos tres o cuatro años que se mudó una familia muy cerca de mi casa. Eran unos vecinos que pasaban desapercibidos y casi ni se hacían notar (Conducta sospechosa). Como siempre he dejado claro mi postura política a todos mis allegados- y en algunos casos he vociferado desde el patio de mi casa obscenidades y críticas al régimen antidemocrático de turno- tengo la sospecha de que mi vecino se ha hecho fácilmente con la información referente a mi ideología política y se la hizo saber a los chavistas de más alto rango.

Como buen lacayo, me imagino que le habrán dado órdenes para que me siguiera espiando y averiguara lo más posible sobre mi persona, y si era posible, hacerme cambiar de postura o, en el peor de los casos, torturarme de la peor manera posible. Como nunca he tenido mayor contacto con dicho vecino, me imagino que se le habrá hecho imposible averiguar mayor cosa de mí, y peor para él, no había logrado hallar la manera apropiada de torturarme y acabar con mis neuronas.

Al comienzo improvisó. Como siempre me burló públicamente de la música que escuchan los “Tukis”, pienso que este joven espía me habrá escuchado decirlo alguna vez, y hace poco menos de un año comenzó a poner a todo volumen, desde su casa, su Salsa Tuki y rastrera- sí, ésa que se baila en una baldosa. Por supuesto que no me gustó, pero al fin y al cabo no tengo nada en contra de la Salsa- pero de la de verdad- y se me hizo medianamente viable soportar ese sonido proveniente del hogar de mi posible espía.

Para contrarrestar esta Salsa palurda, descargué unos cuantos cedes de Jazz, el último disco de Tote King y unos cuantos cantantes de siempre. Ellos lograron, por medio de su música, hacer viable mi existencia. Pues eso duró poco, y en ese momento no tenía ni la más remota idea de que era solo el comienzo de una tortura que ni los agentes de la Seguridad Nacional habrían sido capaces de llevar a cabo.

Desde que cree este Blog e hice más público que nunca mi crítica a este gobierno y al bufón de circo medieval que tenemos como Presidente de la República, las cosas empezaron a empeorar. Haciendo uso de las redes sociales comencé a hacer, poco a poco, que mi blog fuese decentemente conocido y que fuera leído con regularidad por un puñado de amigos fieles.

Como las redes sociales son siempre un arma de doble filo, seguramente a mi vecino no se le habrá hecho muy difícil conseguir el link y leer de primera mano la interpretación y las conclusiones que expreso en cada uno de mis artículos con respecto a nuestra sociedad. Sin darme cuenta, le facilité información veraz con la que me podría hacer daño, y de hecho, lo hizo y lo está haciendo.

Como soy un esperanzado en la racionalidad humana- ¡Vaya utopía a la que me he esperanzado!- desde mi blog he criticado duramente a eso que supuestamente es música y que se escucha sin cesar por todas las calles y casas de nuestro país: El Reggaetón. Aunque mi profesor de Sociología me haya dicho que este engendro “musical” es cultura, pues les dejo bastante claro que este bodrio que la mayoría de ustedes escucha no es cultura para mí, no lo aceptaría ni siquiera si el mejor sociólogo del mundo viene hasta mi universidad y me lo comprueba con las mil y unas teorías.

Teniendo material veraz en sus manos, este vecino-espía, de un tiempo para acá, ha comenzado a contaminar el ambiente con la más variada cantidad de cantantes de este “género” y me ha puesto a prueba con hasta más de seis o siete horas de esta basura musical diariamente. Por suerte, en estos meses de sufrimiento ha habido días de descanso donde logro reagrupar y hacer funcional nuevamente las neuronas perjudicadas por ese estruendo que algunos valientes- yo diría imbéciles- catalogan como “música”.

Así es, este posible espía chavista ha conseguido la forma de torturarme, sin clemencia alguna, durante varios meses; pero no fue hasta hace una semana que declaré mi cerebro en estado vegetativo o en coma. Aprovechando las vacaciones navideñas, mi gran vecino ha hecho gala, mejor que nunca, de su capacidad insuperable para joderme la vida y destruir mis neuronas sin compasión.

Como protagonista de algún capítulo de los Expedientes secretos X me he sentido una víctima en una prueba de radiación secreta financiada por la CIA y el gobierno norteamericano. Ha sido una semana entera en la que he sido martirizado diariamente con eso que llaman Reggaetón y siento que estoy perdiendo la guerra contra mi vecino, que estoy casi seguro, es un infiltrado radical del PSUV.

La buena noticia es ésta: Mis opiniones pro capitalistas, neo liberales y defensoras a ultranza de la propiedad privada, no pasan desapercibidas por el gobierno y me alegra saber que mis escritos les jode la paciencia y que me consideren tan importante como para mantenerme vigilado y torturado constantemente. Al parecer, me he equivocado un poco y mi blog no es tan misérrimo a lo que se refiere a visitas de lectores ¡Los chavistas me leen, coño!

La mala noticia es que siento cada día más cerca mi fin; no sé hasta cuándo podré seguir soportando las constantes exposiciones a ese contaminante auditivo de mi vecino. Ni la trompeta exquisita de Louis Amstrong, el piano de Theloniuos Monk o la poesía de Mario Benedetti han logrado generar alguna reacción positiva en mis neuronas. Por eso, he corrido hasta mi computadora y con las pocas que siguen funcionando he podido crear este texto donde narro mis penas y dejo para la posteridad la cruel tortura a la que fui sometido por un espía de este régimen autoritario, perverso y antidemocrático.

Vecino, sé que leerás este artículo; te invito a que dejes nuestras diferencias políticas de lado y apeles a tu lado humano y pienses si de verdad podrás vivir sabiendo que me volví loco y que me hiciste la vida miserable con tu basura de música; o peor aún, te advierto que en una de las gavetas de mi cocina descansa un paquete del famoso mata rata “Tres pasitos” y estoy pensando seriamente en hacer uso de él y acabar de una vez por todas con la vida miserable en la que me ha sumergido ese estruendo al que tú llamas música.

No sé si los chavistas podrán llevar mi muerte en su consciencia, y si es así, me voy con la alegría de saber que en mi último artículo hice lo que más me gusta hacer: echarle toda la mierda posible a este circo barato y putrefacto que se hace llamar gobierno, y que por desgracia, lleva las riendas nuestra nación.

Pronto nos veremos…