Hört der Regen auf Strasse zu füllen

Archivo para agosto, 2010

El paquete sueco

Mis amigos de la universidad no lo podrán aceptar y lo más probable es que me envíen a mi correo electrónico la cantidad más impensada de links en donde se puedan observar sus golazos y todos aquellos regates que los atontan, les hacen perder la razón y no los dejan ver aquella realidad de la que tanto huyen pero que la estadística hace visible, muy a su pesar.

Nadie creyó, ni lo creerán ahorita, aunque las pruebas que saltan a la vista, mis advertencias con respecto a Zlatan Ibrahimovic; decían que me tenía que dedicar a otra cosa, que yo no sabía apreciar a un buen jugador de fútbol, y lo que es peor, me incitaron a que viera otros deportes porque “lo mío no era el balompié”.

Una de las grandes características que posee el fútbol es que siempre da revancha y los que te tildaban de loco ayer pueden ser ahora los primeros en ir cabizbajos frente a ti y ofrecerte aquella frase mágica que te negaron en el pasado: “Tienes razón”.

Toda esta acotación tiene una razón de ser. En el actual mercado de fichajes el sueco Ibrahimovic está como transferible para el FC Barcelona, lo que la temporada pasada era el fichaje estrella ahora es un peso que la entidad catalana se quiere sacar de encima lo más pronto posible. Acepto, nunca pensé que Pep Guardiola recapacitaría tan rápido de su pésima decisión y que en apenas transcurrido un año de su “Fichaje estrella” ya tomase la decisión de declararlo prescindible para el equipo blaugrana.

Sin lugar a dudas, Ibrahimovic es un jugador corpulento, de buena estatura, de gran regate y va muy bien de cabeza, lo que nos da a entender que es un atleta capacitado para triunfar en cualquier equipo grande. Lo que muchos se negaron y se niegan a aceptar- inclusive un técnico de gran prestigio como Guardiola- es que Zlatan es un hombre que evita los compromisos, que se niega a ser el referente del equipo cuando más se le necesita y que por momento pareciese ser mezquino y ególatra, en fin: Un pecho frío.

Que mis amigos no logren comprender mis razones no me parece descabellado, lo que me parece realmente ilógico es que directores técnicos de gran calibre como Mourinho o Guardiola les haya costado tanto tiempo ver esta faceta del sueco que un humilde aficionado al fútbol como yo observa de manera tan clara.

Ahora el Barca lucha contra el reloj para sacarse de encima a este jugador que le costó una cantidad de dinero desorbitante antes de que el mercado de fichajes cierre. Todo parece indicar que es el Milán el que más interesado está por los servicios de Zlatan e intentan llegar a un acuerdo para hacerse con él con una chequera bastante mermada para los 50 millones que pide el FC Barcelona.

No sé, quizás estoy embriagado por mi “victoria” o por la “lección” que le acabo de propinar a mis compañeros de clase pero estoy convencido que indiferentemente adónde vaya Ibrahimovic seguirá siendo el mismo jugador tibio que nos regalará unas cuantas pinceladas de buen fútbol al año y poco más.

Igual no me dejo guiar del todo por mi sentimiento triunfalista porque sé que en cualquier momento pudiera ser yo el que le estreche mi mano a algún compañero como indicio de derrota, pero mientras eso suceda sólo espero el momento de verme con ellos y decirles con cara de erudito: “Yo se los dije”

¿El merengue se agriará?

En este nuevo año futbolístico que ya termina de tomar forma y en el cual se avecina inminentemente el inicio de las grandes ligas europeas, la atmósfera es mucho más calmada y diferente con respecto a la que se vivió el año pasado. No sé, quizás porque el Real Madrid parece que comenzó a aprender la lección y no ha gastado ríos de dinero en “fichajes estrellas” y ha tomado una postura un poco más responsable y seria con respecto a sus compras veraniegas.

Esto me parece lo más sensato en muchos años por parte del Madrid. Ya era hora que pensaran un poquito más en lo futbolístico y dejaran de lado esos impulsos económicos irresponsables que tanto daño le han hecho al espectáculo. No digo esto por ser aficionado al club merengue ni mucho menos, lo digo porque ya es hora que este club de tanta historia vuelva a la senda ganadora, comience a animar otra vez las competiciones europeas y empiece a forjar esa nueva etapa que nos brinde buenos partidos y un estilo de juego que los caracterice, cosa que no se ve desde hace mucho en la capital española.

Esta temporada pinta un poco mejor que la pasada. Se hicieron fichajes con cierta lógica y contrataron un técnico ganador, de prestigio y que infunde respeto; pero aún así me preocupa un poco este Real Madrid tan impulsivo y sin paciencia. Si bien, el entrenador es sin duda un hombre capaz siento que aún no se pisa en firme en el Bernabéu. Me refiero principalmente a que este nuevo proyecto que comienza es a largo plazo, no es un proyecto que vaya a dar frutos inmediatos y no sé si la hinchada y los directivos estén conscientes de eso.

Mourinho está armando su equipo con cierta holgura y trabaja muy fuerte para hacerlo competitivo, pero teniendo en cuenta el bache en que se encuentra el Club Merengue creo que “Mou” necesitará por lo menos un año para establecer una base sólida y un conjunto que pueda codearse con los grandes de Europa y no fracasar como ya se hace costumbre en el Real Madrid.

Kaká se pasó la mitad de la temporada pasada lesionado y en ésta estará fuera unas cuantas jornadas aquejado por otra lesión. Cristiano Ronaldo nos ofreció espectáculos de farándula casi a diario pero dentro de la cancha marcó unos cuantos goles y poco más. La defensa se sigue haciendo agua y “San Casillas” le sigue salvando las papas al Madrid bajo el arco, lo que da a entender que los errores de siempre se siguen arrastrando temporada tras temporada. Es mucho lo que tiene que mejorar el Real Madrid y más teniendo en cuenta que en la cera del frente su máximo rival está más fuerte que nunca.

Sólo espero que la directiva blanca esté consciente del proyecto que ha puesto en marcha y los posibles riesgos que éste acarrearía. Si se están buscando resultados inmediatos el proyecto fracasará y los campeonatos seguirán formando parte de un pasado que no se podrá repetir. Paciencia, mucha paciencia es lo que la directiva y los hinchas le tienen que ofrecer a los jugadores para que los títulos lleguen y Mourinho cumpla los objetivos.

Las contradicciones revolucionarias

Hace ya más de año y medio que el presidente Chávez pronunció en una de sus interminables cadenas presidenciales, con un verbo incendiado y una voz que más que autoritaria parecía ser una hemorragia verbal, una medida que catalogó de imperativa importancia para que nuestro continente fuese más justo y mucho más democrático.

Entre todo ese torrente de vocablos y gestos que logró pronunciar, Chávez le expresó al pueblo colombiano, y en particular al ex presidente Álvaro Uribe Vélez, que era de suma importancia que cesara la “persecución inhumana” de los guerrilleros de las FARC por parte de su gobierno y que los Estados Unidos estaban en la obligación de tomar las medidas pertinentes para sacar de la lista de terroristas a este grupo armado. El argumento del presidente venezolano se respalda en que estos miles de hombres que se encuentran al margen de la ley no son más que un “Grupo Insurgente” que lucha por los ideales revolucionarios de igualdad y fraternidad; ¡vaya manera de ironizar y faltarle el respeto al pueblo colombiano!

Lógicamente, haciendo caso omiso de esta absurda petición, Uribe no sólo se negó a aceptar dicha postulación sino que hizo hincapié en que el ataque al terrorismo seguiría hasta que su mandato presidencial expirase. Siguiendo el ejemplo de su homólogo, el ex presidente de Norteamérica, Bush, se negó categóricamente a formar parte de semejante capricho injustificable y aseguró que no existía argumento alguno para dejar de condenar a las FARC como uno de los grupos guerrilleros más peligrosos del mundo.

Nada de lo dicho es nuevo para ninguna persona, esto fue un acontecimiento que sucedió hace ya mucho tiempo y parece irrelevante resaltarlo en este momento; pero es aquí donde la cosa se pone interesante. Hace unos cuantos días en otro de sus improvisados y maratónicos discursos, el jefe de Estado venezolano promulgó unas palabras que lograron llamar mi atención, cosa que es difícil que suceda, en las cuales decía, esta vez con un tono sumiso, que había pedido a varios dirigentes de las FARC que “por favor” liberasen a todos los secuestrados que tenían bajo su poder en las impenetrables selvas colombianas y dieran una muestra de sensibilidad social al pueblo neogranadino.

¿Qué habrá pasado? ¿Chávez se acordaría que en la década de los 70 este “grupo insurgente” asesinó a sangre fría a más de 20mil colombianos? ¿Se habrá puesto a sacar cuentas de cuántos muertos y secuestrados han tenido y tienen bajo su poder este “grupito revolucionario”? ¿Habrá recordado que el secuestro es un delito? O mejor aún ¿Se habrá enterado de todas las tierras que estos guerrilleros les han arrebatado a campesinos trabajadores e inocentes? Jummmm, difícil saber la verdadera causa de este repentino cambio de opinión con respecto a las políticas de las FARC, y también complicado diagnosticar qué causó este arrebato de humanidad al jefe de Estado venezolano.

No sé, quizás los familiares de los que siguen secuestrados, que son muchos, le habrán hecho llegar sus quejas al mandatario por irrespetar su dolor y mancillar la agonía que les provoca la ausencia de sus seres queridos. Ésta es la causa que me gustaría que haya hecho cambiar el punto de vista de Chávez; lastimosamente creo que en este conato de totalitarismo en que se encuentra sumergida Venezuela sería mucho pedirle a un aprendiz de la antidemocracia como Chávez que intente tener un poco más de humanidad y respeto con los comentarios que hace.

Ya sé que Humanidad y Respeto son dos palabras de las que pocas personas privilegiadas hacen gala; tal vez en las clases y en los libros de marxismo estos términos no son pieza fundamental de la teoría; pero ni los marxistas, ni Chávez, ni nadie me arrebatarán las esperanzas de ver algún día un presidente de Venezuela que las admire y ponga en práctica tan nobles cualidades.

Las contradicciones son el pan de cada día de este gobierno que no sabe adónde se dirige y mucho menos adónde nos lleva. Lo único que me hace soñar y de sentirme orgulloso de ser catalogado como una “Prostituta del Imperio” o como un “Esquirol Yankee” es una reacción a tiempo de los venezolanos que logre cambiar la dirección de este barco sin rumbo que se hace llamar socialismo.

Los grandes jamás se olvidan

Era una decisión que se hacía esperar con nostalgia, tristeza y quizás, con un poco de esperanza quimérica. La medida del Real Madrid y el jugador fue la que se rumoreaba por doquier en los medios de comunicación: Raúl González Blanco se desvinculó del equipo de sus amores y se enrumbo en una nueva aventura lejos de su país natal.

Muchos creían que por ser el ícono del club y por la trayectoria que había forjado a pulso con la camisa blanca se podría dar el milagro que se quedara en la capital española; al final esto no pudo ser, Raúl se despidió con sus ojos llenos de lágrimas y una cara nostálgica que hacía presagiar que eran miles los recuerdos que se cruzaban en su mente al momento de decir adiós. Juró amor eterno al Real Madrid, se puso a disposición del club y poco después se despidió. Dio media vuelta con un rostro desencajado y un mar de llanto que en vano intentó disimular.

El amor al Club Blanco siempre fue su prioridad, intentó quedarse allí hasta donde fue posible; pero ya no era el Raúl de años atrás, el fútbol y el tiempo le estaban comenzando a pasar factura. Con 32 años de edad la cosa se vislumbraba difícil para seguir haciendo lo que más ama en su vida: jugar al fútbol. Los fichajes y la sangre nueva lo iban a relegar al banco nuevamente y prefirió culminar sus últimos años de carrera gritando sus goles y jugando a un alto nivel antes de ser un espectador de lujo en el banquillo.

El Schalke 04 se interesó y se hizo con sus servicios para el comienzo de la temporada que está próxima a iniciar. En los pocos partidos que ha jugado ya ha marcado un par de goles, de los cuales uno fue de gran factura, demostrando así que los años pasan pero que la calidad seguirá intacta hasta el final de su carrera. Los objetivos ahora son otros, si bien el club alemán es uno de los grandes de Europa sus exigencias son distintas a las del Madrid y la presión ya no será igual. Quizás, Raúl podrá disfrutar ahora mucho más del fútbol y divertir a la afición alemana con sus goles, lo que seguro conseguirá; eso sí, sin dejar de lado lo que podría ser el último gran reto de su carrera: ser el máximo goleador de las copas europeas.

El niño consentido de la afición madridista ha cruzado la frontera y se ha cambiado de camisa, no sé si el color azul del Schalke 04 le sentará bien pero su entrega, su garra y su corazón siempre estarán presentes en todo aquellos que nos gusta este deporte.

Ya el eterno capitán del equipo merengue no estará en la capital española, sus goles ahora los gritarán los alemanes, y aunque el Santiago Bernabéu ya no sea su casa, nunca dejará de ser: El Ángel de Madrid.

Revolución y revolucionarios

Cuando la palabra “Revolución” se hace escuchar se nos viene a la mente unos cuantos sujetos que se han hecho de ella para utilizarla como pilar fundamental de su retórica y como un escudo protector de las decisiones que hayan tomado, para evitar así, las críticas que podrían acarrear dichas medidas.

Cuando se habla de revolución nombres como: Ernesto Guevara, Fidel Castro, Karl Marx, Hugo Chávez, Lenin, Stalin, Mao, entre otros, comienzan a desfilar en nuestra memoria. En la mayoría de las personas estos nombres nos generan un rechazo casi instintivo y una sensación de pesadumbre que nunca terminamos de aceptar y con la cual no nos acostumbramos a convivir.

Pero esta vez no me dedicaré a contar las tragedias que sufren o sufrieron alguna vez los pueblos en manos de estos hombres; en esta ocasión la tarea será mucho más complicada, pero les prometo que estará llena de esperanza, entrega y mucho reconocimiento.

En las calles de La Habana caminan con la frente en alto y llenos de esperanzas dos hombres que están dispuestos a poner en riesgo su vida para dar a conocer su opinión a toda la humanidad. Estos dos sujetos son Bian Oscar Rodríguez Gala y Aldo Roberto Rodríguez Baquero, mejor conocidos como Los Aldeanos. Bian y Aldo son dos muchachos que decepcionados por las miserables condiciones de vida en que el totalitarismo castrista ha sucumbido a Cuba, unieron su talento y comenzaron a darle una prueba de rebeldía y descontento al régimen cubano por sus decisiones políticas, dándose a conocer en el mundo como “Los revolucionarios de la revolución”.

Poniendo en peligro su vida, este grupo ha hecho de su micrófono la principal arma para atacar el gobierno de los Castros y enseñarnos a todos la situación precaria en la que se encuentra la isla caribeña. Teniendo como su principal ideal la libertad de expresión, se han dejado escuchar por miles de cubanos y millones de personas que sienten su lucha como suya y apoyan su carrera desde el exterior.

Como es de esperarse de cualquier gobierno totalitario, Los Aldeanos han sido víctimas de amenazas y de mucha represión por parte del régimen cubano; han cerrando sus conciertos o boicoteando sus actos; pero fieles a sus ideales y su lucha por la libertad y la democracia han seguido dando muestras de insubordinación y rechazo al totalitarismo que viven diariamente.

Quizás Los Aldeanos nunca estarán en las páginas de los libros de historia, ni serán la imagen de ningún partido político pero dando muestras de deseo y optimismo muchos cubanos han despertado de su desesperanza y han vuelto a soñar en una Cuba libre y democrática.

Muchas veces sucede que los verdaderos héroes son desconocidos, pero éstos se ocultan detrás de las fachadas y luchan por crear una “verdadera revolución”. Como dirían Los Aldeanos en una de sus canciones: “Si el pueblo es honrado y el gobierno es corrupto, el orden de los factores sí altera el producto”.